Cuarta
vía del sector Molondro. Parecida a sus vecinas se escala, en general, sobre
placas tumbadas, pero con un muro vertical de unos 3-4 metros en el L6 que le
da su punto (se puede hacer en A0). Roca y equipamiento, como siempre, de lujo.
La gran placa del L3 muy bonita.
La
vía se encuentra 3 metros a la izquierda de donde comienza la vía “Charleston”.
Ideal para las mañanas de verano ya que, si madrugamos un poco, podemos hacer
casi toda la vía a la sombra.
Acceso y aproximación: Ver el siguiente enlace.
L1 (25 m, 9 seg., 5c o 4c/A0). Diedro
oblicuo que se sube mejor si no nos metemos en ella y vamos por la placa de la
derecha. Resalte con un paso que, sin ser difícil, es raro. Con los pies sobre
un pico hay que subirse a una placa tumbada. La placa queda a la altura del
pecho y no tiene nada (o muy poca cosa) para las manos. Bien protegido con el
primer seguro de la placa, el truco del paso consiste en apoyar la palma de la
mano izquierda en el borde de la placa y superarnos empujando hacia abajo. Si
no nos sale el paso, no hay problemas, pues se puede hacer muy cómodamente
tirando del seguro. Una placa tumbada nos deja en la reunión.
L2 (30 m, 4 seg., 4a). Resaltes
sobre grandes bloques. Luego travesía, casi horizontal, hacia la izquierda por
detrás del pinito. Últimos 5-8 m andando.
L3 (35 m, 9 seg., 5a). Un
murito con buenos agarres nos deja en la gran placa que presenta un
mini-resalte en su mitad que se supera mejor por su izquierda. Escalada de
adherencia sobre placa tumbada. Un último resalte nos deja en una placa muy
tumbada que tiene un gran “frontón” en frente. La reunión está en la esquina
izquierda de ese “frontón”.
L4 (25 m, 8 seg., 4b por izq. y 4a por
dcha). Largo que se puede hacer por dos lados. Por los dos
lados son una plaquita al comienzo seguido de un espoloncillo. Un poco más
fácil por la derecha. Reunión en el segundo gran pino (cordino + cáncamo).
L5 (15 m, 3 seg., 4b). Diedro
de unos 5 m que se sube bien. El resto caminando.
L6 (25 m, 7 seg., 6a+ o A0). Una
placa rugosa muy tumbada nos deja en la base de un corto muro vertical de unos
3-4 m. El muro presenta lo que parecen ser unos buenos agarres por la izquierda
de los seguros y eso incita a intentarlo por ahí, pero son agarres que escupen
para afuera y te cansas de brazos enseguida. Mejor, por la dcha. Si no nos
sale, apretando un poco, se puede hacer en A0. Luego otra placa muy tumbada nos
deja en la reunión.
L7 (20 m, 4 seg., 5b). Placa
muy tumbada con un resalte de unos 2 m en su mitad. Una vez chapado el segundo
seguro del resalte hay que ir a buscar un piquito (buen agarre) que queda un
poco a la izquierda y, apretando, subir los pies a una repisa.
El
largo termina en una gran plataforma herbosa con un grupo de pinos. La última
reunión se hace en un pino que tiene la típica seta naranja de Sendero Límite
con el nombre de la vía.
Descenso: Andando.
De la R7 hay dos opciones.
La
primera es subir trepando hasta la cima del Molondro y bajar por el sendero
“Machos”.
La segunda, y para mí la más acertada, es bajar por un nuevo camino que ha señalizado Julio Benedé: la “Bajada corta”. Hay que ir, según se mira hacia arriba, a la parte derecha del bosquecillo de pinos. Veremos unos hitos y el nombre de la bajada pintado en una roca en el suelo. Un evidente y sencillo sendero nos deja en 5 min en el sendero “Machos”, a mitad de camino entre la gran tubería y el puente. Con respecto a la primera opción se acorta la bajada en unos 10-15 min.
La
primera opción sigue siendo la correcta si tenemos intención de continuar
escalando (en Bozuelo, en la pared del tubo o en la pared de la cascada de
Bachimaña).
Material: 9
cintas + material para las reuniones. Friends y fisureros innecesarios.
Tipo
de roca: Granito.
Orientación:
Suroeste.
Horario: 1h
15min.
Abierta
y equipada por: Isabel Armendariz, Toti y Julio Benedé, 2025.
























